¿Necesitas Motivación?

Todos necesitamos motivación, unas veces mas que otras. La motivación nos lleva a realizar esas tareas desagradables, que no nos apetece hacer pero tenemos que hacer para alcanzar nuestros objetivos.

Cuando realizamos alguna tarea deseada, por ejemplo comenzar las vacaciones, realizar un viaje de placer o cosas similares, la motivación aparece sola, a todos nos es muy fácil comenzar una tarea deseada, y muy difícil comenzar tareas desagradables o no deseadas. ¿Cómo podemos utilizar estos mecanismos de nuestro cerebro para realizar tareas no deseadas más fácilmente?.

Hay tareas para las que NO necesitamos motivación o más bien esa motivación es positiva

Tenemos dos caminos de motivación, motivación negativa y motivación positiva. Estamos acostumbrados a motivarnos de forma negativa. La motivación negativa funciona en nuestro cerebro haciéndonos sentir mal por no hacer algo. Esto es lo que hemos aprendido, a sentirnos mal por las cosas que no hacemos y tenemos que hacer, esto genera sentimientos negativos, frustración, estrés. Realmente es fácil motivarse de esta forma y hay que reconocer que el método funciona, por eso nuestro cerebro es reacio a cambiar.

La otra forma de motivación, la motivación positiva genera menos estrés y frustración pero pocas personas viajan por este camino. Tenemos que demostrarnos a nosotros mismos que la motivación positiva funciona, es mejor y nos va a generar menos estrés y frustración.

En primer lugar vamos a ver como pensamos cuando vamos a realizar algo deseado. Como ejemplo vamos a imaginar que nos vamos de vacaciones a un crucero por el Caribe. Inmediatamente nuestro cerebro se pone en marcha, imaginando el barco blanco, el día soleado, el mar azul, la suave brisa, el olor del mar… Todos estos pensamientos surgen, no son recuerdos, incluso personas que no han hecho nunca un crucero los tienen, es la imagen ideal de cómo desearíamos pasar las vacaciones. Estos pensamientos agradables, nos hacen movernos en esa dirección sin importar lo duro que sea o el tiempo que tardemos en preparar ese viaje y minimizan, incluso hacen que ignoremos aspectos negativos, es muy común sufrir mareos los primeros días de un crucero.

Como ejemplo de tarea desagradable vamos a tomar algo como pagar los impuestos, generalmente es algo que nos cuesta bastante, a pesar de que nos lo ponen muy fácil, lo vamos dejando, no pensamos en ello y cuando pensamos es de forma negativa, tengo que pagar, tengo que reunir papeles, tengo que llevarlos a… hay una voz dentro que nos obliga a hacer algo que no queremos y nos hace sentir mal. Aunque esa voz tenga razón, y nosotros sabemos que tiene razón, a nadie le gusta que le digan lo que tiene que hacer y no hacer, y menos si nos lo decimos nosotros mismos.

¿Qué podemos hacer para motivarnos?

En primer lugar es muy importante eliminar o minimizar al máximo los pensamientos negativos relacionados con dicha tarea. Por otro lado tenemos que asociar esa tarea desagradable con pensamientos positivos. Pero nuestro cerebro no es tonto y no nos va a dejar asociar la idea de pagar impuestos con la brisa del mar en el Caribe. Tenemos que buscar trucos para “engañar” a nuestro cerebro. Vamos a ir paso a paso, primero imaginaremos como nos sentiremos al terminar, podemos hacerlo, eso si nos lo permite nuestro cerebro, esa sensación de alivio de haber terminado el trabajo, esa vocecita dentro que ya no nos hace sentir mal; esas sensaciones agradables son pequeños pasos en la buena dirección.

Pero a todos nos pasa que cuando por fin nos ponemos manos a la obra y vemos el trabajo que hay que hacer, de repente la motivación desaparece. En ese momento es necesario echar mano de pequeños trucos. No podemos pensar en la cantidad de trabajo que hay que hacer, ni en el total del tiempo que no va a llevar, una buena estrategia es la del elefante, ¿cómo nos comeríamos un elefante? … pues trocito a trocito, cómo sino. Tenemos que dividir nuestro objetivo en pequeñas metas que no supongan una amenaza a nuestro cerebro, pequeños pasos que veamos fáciles y no nos generen pensamientos negativos, y al terminar cada etapa disfrutaremos de ese pequeño momento, no importa lo pequeño que sea, pensaremos en lo agradable que será terminar la tarea completa, lo bien que nos sentiremos, en que ya estamos un paso más cerca que cuando empezamos.

Con este proceso vamos programando poco a poco nuestro cerebro de forma positiva, esto es una pequeña instrucción de programación dentro de un programa mayor que nos puede llevar algún tiempo. Después de tantos años de programación negativa no pensaremos que con un solo día de programación positiva vamos a alcanzar La Luna…